Ya he comentado en varias ocasiones que la única finalidad de este blog es el intercambio de conocimiento sobre herramientas que, sin estar específicamente destinadas a educación (también pueden estarlo, no vamos a andar segregando), facilitan el trabajo diario de docencia, preparación de material, organización de las clases, y por supuesto, ideales para fomentar el uso de las TIC entre los alumnos como prácticas de buen uso. Procuro además que los recursos sean independientes de la plataforma, y por supuesto de libre distribución y gratuitos (que no es lo mismo). No siempre se consigue, pero se intenta.

Uno de los elementos que tradicionalmente todos más usamos cuando estamos delante del teclado es sin duda el explorador web, llámese Firefox, Safari, Opera,  Iceweasel o Camino, y muchas veces no le sacamos el jugo necesario para hacer de él una herramienta lo suficientemente eficiente en búsquedas, consultas, traducciones, o lo que sea que hagamos como actividad docente con el cacharro de las teclas.

Ya hice un día un post comentando las bondades de XMarks, herramienta enormemente útil para tener sincronizados los marcadores entre varios ordenadores.  Otros dos peldaños de la escalera de mano como herramienta de manejo TIC, y además son peldaños de los de arriba del todo, los delicados, sensibles y útiles de verdad, que me son imprescindibles en la actividad diaria como usuario con el explorador son sin duda Yubnub y Quix.

A pesar de que tienden a confundirse, no son ni mucho menos excluyentes sino complementarios. YubNub es un servicio web que permite buscar de forma simultánea en varios motores de búsqueda seleccionados por el usuario. De esta forma, si uno pone g Elec2 en Yubnub (sutil y subliminal), pues YubNub nos buscará elec2 en Google. De la misma forma, si le ponemos rae regulación, pues nos buscará este último concepto en el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua. Hasta aquí, todo normal. De hecho, uno puede cuestionarse seriamente la utilidad del servicio, ya que ¿para qué buscar un concepto en YubNub si puede hacerlo directamente en Google, RAE o WordReference?. Una posible respuesta es debido a la centralización del servicio. Con unos pocos comandos podremos realizar búsquedas en múltiples servicios desde una sola página: buscar definiciones, traducciones, buscar en wikipedia, en la RAE, Google, Bing…en fin, lo que se nos ocurra. YubNub tiene infinidad de comandos para buscar casi cualquier cosa que queramos en casi cualquier sitio. Naturalmente, uno únicamente se aprende aquellos que le resultan útiles de verdad, pero siempre descubre cosas que abren nuevos horizontes en las búsquedas.

Donde YubNub adquiere su verdadero potencial y utilidad, al menos para el que escribe, es sin duda como Bookmarklet. Por dos razones: la primera es porque puede utilizarse como marcador, y es por tanto sincronizable entre equipos (vía XMarks, delicious o cualquier otro servicio de sincronización o centralización de marcadores), y la segunda es que permite realizar las búsquedas o consultas sobre elementos de la propia web sin tener que acudir directamente a YubNub. Es tan sencillo como arrastrar el bookmarklet a los marcadores del explorador y de esta forma queda integrado de forma dinámica en éste. Si ahora navegamos sobre una web en el idioma de Enrique VIII y nos encontramos con una palabra desconocida, sólo tenemos que seleccionarla, pinchar en nuestro bookmarklet de YubNub y escribir wwr. Automáticamente nos iremos a la página de WordReference que amablemente nos dará una traducción del vocablo a nuestro idioma. Igual lo haríamos escribiendo dix para un término el idioma de Goethe, y así la lista es interminable. Posibilidades infinitas para centralizar el trabajo y no tener 10 ventanas del explorador abiertas, cada una con una cosa, que para lo único que vienen bien es para emplear el procesador del equipo como calientamanos.

Si YubNub es un servicio web para lanzar búsquedas ajenas a la página en la que nos encontramos, Quix es un servicio que funciona como bookmarklet y que lanza comandos que actúan sobre la página abierta al completo, y no sobre selecciones de ella. De esta forma, si queremos enviar la página que estamos consultando por correo electrónico, sólo tenemos que pinchar sobre nuestro marcador de Quix y escribir e. Autómaticamente se nos abrirá nuestro gestor de correo por defecto con el link de la página sobre el mensaje. Si escribimos tr sobre Quix, nos recurrirá a Google Translator para traducirnos la página actual. Quix es de esta forma el bookmarklet de bookmarklets: la centralización de las operaciones sobre una página web. Por si fuera poco, permite crear nuestro propios comandos Quix, pero esto ya es harina de otro costal que además no tiene sentido ni lugar detallar aquí.

En fin, que no será por herramientas. El buen uso y la costumbre hacen de estas que pasen de ser una posibilidad o adorno a hacer el trabajo más sencillo. Fomentar su uso es facilitarle la vida informática a compañeros y alumnos en las TIC. Al menos, a mí me la facilitan. Espero que le encontréis al menos la utilidad que les encuentro yo.

Ahí van, como conclusión algunos códigos imprescindibles para YubNub y Quix por gentileza de dos estupendos enlaces:

10 Códigos imprescindibles para YubNub

Comandos para Quix

Pues uno nunca sabe muy bien ciertas entradas dónde tienen mejor cabida. En este caso, quizás en ningún sitio. Al fin y al cabo, éste pretende ser un blog de difusión de herramientas TIC de carácter transversal, que igual valen para rotos que para zurcidos, y que además no tienen por qué haber sido especial y específicamente diseñadas para el ámbito educativo. La idea es aprovechar lo que hay para solventar problemas que existen, o para facilitarnos la vida en nuestra labor docente o formativa, como el que aprovecha las latas de Coca Cola para hacer lapiceros.

Como al fin y al cabo uno despacha dónde y cuándo le parece dentro de su casa, pues he decidido colocarla en el ámbito específico de la FP, que es de lo que va el asunto después de todo. Aunque también es cierto que si la cosa va de Formación Profesional, más va de TIC. En este caso, la pelota ha caído por azar en uno de los dos lados de la red. Así pues, ahí va el enlace.

Ya se han publicado en la página de Educarex los cursos a distancia para el año 2009/2010 convocados por la Consejería de Educación. Los tenéis en el siguiente enlace, y la inscripción en este otro.

Hace relativamente poco tiempo, en uno de estos tiempos muertos entre clase y clase que uno siempre intenta minimizar, surgió el interesante tema de conversación del sustento de los portales de búsqueda. O más bien del portal de búsqueda. Del Gran Hermano de la red. El tema me recordaba un poco a las eternas discusiones sobre economía entre aquellos que desconocemos en absoluto el funcionamiento macroscópico de los mercados económicos, y nos limitamos a hacer sugerencias como por qué no se fabrican más billetes si lo que hace falta es dinero.

Bromas aparte, el tema de conversación me recordó a un estupendo artículo publicado no hace demasiado en GenBeta que analiza el sustento y fuentes de ingresos de Google. Todos sabemos que por supuesto es la publicidad, pero lo interesante del asunto no es el que el ingreso del gigante venga de ahí, sino de cómo, sabiendo cubierto el sustento principal, Google se preocupa de cómo poder hacer que más y más tráfico de red pase a través suyo. De ahí su reciente incorporación de dos servidores específicos DNS cuya misión a corto plazo es la maximización de ingresos, y a largo, el control absoluto de la red. Y de ahí también el origen de GoogleLabs. El Googlenova, o el laboratorio donde Google no se preocupa de si las nuevas aplicaciones desarrolladas, con funcionalidades dispares, tienen o no éxito. Asumen que de cada 10 nuevas aplicaciones desarrolladas, pocas tendrá éxito, pero por poco que tengan, están consiguiendo posicionarse en un mercado en el que no tienen competencia, y todo eso es tráfico de red en la actualidad, y tráfico de red en potencia multiplicado por enormes factores para el futuro. Y de cada redireccionamiento, posicionamiento o búsqueda en que Google aparezca aunque sea tangencialmente, ellos obtienen dinero. Es la gallina de los huevos de oro. Con un poquito de pienso de vez en cuando, produce enormes bolas macizas de oro puro de las cuales una pequeña parte vuelven a invertir en pienso cada vez de mejor calidad.

Todo esto viene a cuento de que, tras los paseos que de vez en cuando uno se da por Google Labs, hay dos aplicaciones que me han resultado interesantes. Una de ellas es tremendamente sencilla, pero no por ello simple. Google Sets es una especie de diccionario gigante de afinidades. Sólo es necesario introducir una serie de términos con algún tipo de vinculación entre sí aunque sea remota, y será capaz de generarnos una lista extrapolada de términos con relación directa o indirecta con los introducidos. De esta forma, si ponemos “Rojo”, “Azul” y “Verde”, Google Sets nos generará una lista con colores. Este ejemplo es trivial, pero si ponemos una lista con los términos “S7-1200”, “S7-200” y “HMI”, Google Sets nos generará los términos relacionados “WinCC”, “Step7”, “Logo”, y un sinfín donde nosotros podemos poner el límite. ¿Quién puede echarle ya la culpa a no acordarse de aquel antiguo protocolo, ingrediente de cocina, término informático o fósil del paleozoico?. Sólo hace falta acordarse de algunos. Google Sets nos devuelve el resto.

Otra de estas más que interesantes aplicaciones es Google Goggles. Estos anteojos de Google son el primer paso del gigante en la realidad aumentada. Lástima que de momento sólo esté disponible para Android (aunque tiene su lógica. Normalmente uno no va tomando sus fotos con el Netbook). El fundamento de Goggles es realizar búsquedas no a partir de la introducción de textos o términos, sino a partir de imágenes. Todo un nuevo campo de experimentación del que seguramente a lo largo de 2010 tendremos que hacer más de una entrada. Si le encontramos aplicación educativa, lo mismo la Consejería reparte el año que viene móviles con Android en vez de portátiles. Tiempo al tiempo.

A Dios rogando y con el mazo dando. Siempre he pensado lo rico que es el refranero español para ser capaz de adaptarse, de forma completamente atemporal, a toda situación habida y por haber en cualquier tipo de contexto. Cualquier cosa es susceptible de apuntillarse con su consiguiente y apropiado dicho o proverbio. Ninguno mejor que éste para describir el reciente acuerdo de Microsoft con el Ministerio de ¿Educación? en el marco del programa ¿Escuela? 2.0, en el que ahora agitan un poco de nuevo la chistera y sacan otro moribundo y mixomatoso conejo en forma de acuerdo para distribuir, a modo de primera dosis “gratuita” de narcóticos, el producto adulterado de fácil consumo que uno no sabe bien cómo cuadrar en los anuncios políticos y el desembolso monetario sin tino de los últimos años en equipos y desarrollos, gran parte de ellos hoy obsoletos y de difícil renovación y mantenimiento.

De todos modos, como los médicos y homeópatas recomiendan una vida tranquila y sin estrés, no seguiré el camino que me piden los dedos, que no viene a cuento en el post. Bastante bien lo ha explicado ya José Luis Redrejo en su correspondiente post, y bastante bien quedaban ya reflejadas las intenciones del ministerio sin necesidad alguna de explicación (¿cómo se sustantiviza el verbo untar?).

Bajo mi modesto punto de vista, tampoco se combate esto con ingentes paquetes de aplicaciones de software libre, con las que en ocaciones, como creo que ocurrirá con el paquete software de nuestros nuevos portátiles, se contribuye a la sobreingesta de soluciones sin haber creado previamente la necesidad de su uso. La cadena no funciona de esa forma. Los programas no son vacunas. Primero está la necesidad, y después, la cobertura de ésta con la solución más eficiente, cómoda, adaptable, y lo que es más importante, personalizable y modificable al gusto del usuario, y eso es sin duda el camino del software libre. El software privativo, y sobre todo en etapas tempranas de iniciación a las herramientas informáticas, sólo busca un camino: coartar y aborregar al usuario para el su uso exclusivo. Ahí es donde entra la formación del futuro usuario informático: en la personalización de aplicaciones ante una necesidad.

Y precisamente una de las primeras necesidades que surgen para el usuario informático es la de los paquetes ofimáticos. Nada mejor para sentar una buena base de formación tecnológica que dominar un paquete ofimático, a ser posible, libre, como OpenOffice, y a ser posible, adaptado a necesidades formativas, como es precisamente el paquete de da título a este post:  OOo4Kids.

No he probado OOo4Kids. No lo he descargado ni he comprobado sus bondades o defectos como programa, entre otras cosas porque no le voy a dar uso, y la sobreinstalación de aplicaciones innecesarias es una más que común enfermedad del usuario informático. De lo que no tengo duda es de que, como idea, es fantástica: crear una versión “infantil” de un conocido paquete ofimático de software libre como iniciación del alumno en el uso de este tipo de herramientas. Ya se sabe: si formas en algo, tendrás un usuario atado a ello. Que se lo digan a Microsoft.

Poco a poco van surgiendo servicios on line de almacenamiento y sincronización entre equipos (sin contar por supuesto con las tradicionales alternativas Premium como Rapidshare, Megaupload, ..). Alternativas además gratuitas y de calidad para tradicionales servicios de pago, como los anteriormente comentados o como Mobile.me de Apple, que tarde o temprano no le quedará más remedio que actualizarse o morir. Y está claro que morir no lo va a hacer.

Hace poco comentaba la que para mí es sin duda la mejor alternativa para no tener que preocuparme de si el examen X del módulo Y, o las prácticas, o las hojas de características, o lo que sea, los he o no grabado en mi memoria portátil para poder hacer uso de ellos en el Centro (tal y como están las cosas, no suele ser una buena alternativa el autoenvío por correo): Dropbox, y sus versiones para Windows, Mac y Linux.

Otro servicio sin duda interesante, no a nivel de aplicación (de momento) sino de gestión web, es Filebox, con el que tendremos nada más y nada menos que 500 GB gratuitos de almacenamiento on line. Más de lo que podemos necesitar, al menos en mi caso. Suficiente para guardar exámenes, prácticas, documentos, pequeñas (y grandes) aplicaciones,… Una herramienta interesante que puede ser útil.

Valoren ustedes.

El poder del gigante: enlace al Blog SRCA de nuestro IES Santiago Apóstol, y al artículo original en la web de Genbeta.

Quizás los compañeros de matemáticas, y creo que en general el resto que alguna vez necesitemos realizar cálculos rápidos y conversión de unidades en clase, agradezcan esta característica de Google que se encargan de recordarnos desde el Blog de Recursos para el ciclo SRCA del IES Guaranizo de Cantabria.

De este modo, si queremos usar Google como una calculadora rápida para realizar una operación matemática como 3.15 * (5.4 / 3) sólo tendremos que escribirla en el buscador (dejando un espacio entre cada cifra y operación) y Google nos devolverá el resultado.

Lo realmente potente son sin duda la conversión de unidades. Para los que tengamos que realizar continuamente conversiones de unidades, esta característia no tiene precio. De esta forma, si queremos expresar  35 ºC en ºF, sólo tendremos que poner “35 C in F” y Google automáticamente nos realizara el cálculo de la conversión…

Conversión de unidades en Google

Resumiendo, una estupenda herramienta poco conocida y enormemente útil que nos puede ahorrar mucho trabajo en determinadas circunstancias.

Otra ayuda para las posibilidades, en el siguiente enlace.

Realmente Dropbox no es una aplicación cuya aplicación específica al ámbito educativo necesite una reseña especial, ni es, por supuesto, una herramienta pensada para este tipo de fines (al igual que la mayoría de las que trataremos en este Blog). Lo que sí que es es tremendamente útil sobre todo para las memorias olvidadas y las USB tendentes a coexistir en más de una dimensión.

Pongámonos en situación: preparamos una presentación de diapositivas para usarlas en la clase de pasado mañana (pongamos mejor más de un día por no parecer que favorecemos la improvisación). La revisamos, repasamos, y guardamos pertinentemente en una memoria USB para poder hacer uso de ella en el aula. ¿Qué es lo más probable que ocurra?. Efectivamente, que la memoria USB adorne la mesa de nuestro escritorio de casa esa misma mañana o se sitúe como apéndice en el puerto USB de nuestro ordenador durante más de un día, con lo cual, nuestros planes ya se verán irremisiblemente alterados.

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Pues ahí es donde entra Dropbox. Dropbox es una herramienta gratuita (hasta 2 GB en principio, y hasta 3 como máximo, permitiendo a partir de esta cuota de espacio ampliaciones de pago) que nos permite sincronizar directorios entre ordenadores, y simultáneamente con un servidor, accesible desde la propia página de Dropbox mediante la creación de una cuenta como si de un correo electrónico se tratase. De este modo, todos los archivos que coloquemos en los directorios Dropbox de nuestro PC (usaremos el genérico por simplicidad) se nos sincronizarán en el acto con nuestra cuenta de servidor y con aquellos PCs en los cuales tengamos además nuestra cuenta configurada y conectada.

De esta forma, si nuestra presentación la guardamos, además de en su carpeta habitual (o en lugar de), en el directorio Dropbox de nuestro PC, tendremos su contenido accesible desde cualquier ordenador vía web al conectarnos a nuestra cuenta, o lo que es aún más útil, automáticamente dicha carpeta se replicará en el PC en el que tengamos instalado Dropbox y accedamos a él con nuestra cuenta.

Además, por suerte, está disponible en versión Linux (opción que por cierto aún no he probado), lo que nos permitiría además integrar la aplicación en nuestro escritorio Linex. La desventaja, claro está, que no disponemos de permisos sobre el repositorio de Synaptics para añadir aplicaciones… pero bueno, a consta de echar tierra sobre mi tejado y sobre el del vecino, para eso están los coordinadores TIC y los mantenedores informáticos de nuestro centro. Todo se andará.

Ya están colgadas las listas de admitidos a los cursos de Formación en Red organizados por el Instituto de Tecnologías Educativas del Ministerio de Educación. A partir del 5 de Octubre comienzan los cursos. El material irá poco a poco llegando a los centros educativos. Que seamos de los primeros.

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